miércoles, 19 de octubre de 2011

Mala gestión en la Candelaria

(El dia.es - Cartas al Director)
Soy un trabajador del Servicio Canario de Salud, desempeñando mi puesto en el Servicio de Mantenimiento del Hospital Universitario Nuestra Señora de la Candelaria, de Santa Cruz de Tenerife, motivo por el que me considero una persona afortunada, pues con la que está cayendo es un verdadero privilegio contar con un trabajo estable. Aun así, mi día a día en el trabajo es de profunda preocupación y sofocante indignación.
Profunda preocupación por apreciar cómo seguimos encajados en unos patrones de actuación incongruentes que nos han llevado a la infrautilización de los recursos, a la incompetencia en su gestión y al frívolo despilfarro de los mismos.
Sofocante indignación al comprobar que, a pesar de la difícil coyuntura económica que estamos sufriendo y soportando la gran mayoría de los ciudadanos de a pie, aquí se permiten seguir cazando gorriones a cañonazos.
Mientras se continúe echando balones fuera seguiremos multiplicando los gastos en lugar de reducirlos, que es nuestra misión. Es injustificable que se continúe encargando trabajos de pequeñas reparaciones y mantenimiento en nuestras instalaciones a empresas privadas con el consiguiente coste añadido, e incluso inflado. Máxime cuando tenemos los medios y recursos humanos suficientes para acometer dichas tareas. Contamos con una dotación de más de noventa profesionales abarcando distintos niveles, categorías y oficios, como son: un subdirector económico, un jefe de sección, un jefe de servicio, un coordinador de obras, ocho ingenieros técnicos, diez encargados de equipo, diecisiete electricistas, diez mecánicos, diez peones, siete fontaneros, cuatro calefactores, cuatro albañiles, tres pintores, un carpintero y un tapicero.
Creo que todos los componentes de nuestro servicio tenemos nuestra pequeña parcela de responsabilidad en cuanto a lo que está ocurriendo, pero no por igual, ya que esta es arbitrada por el escalafón que cada uno ocupa. Por ello se hace imprescindible que asumamos dicha responsabilidad y recuperemos el sentido común perdido, y aún más si queremos ahuyentar al fantasma de la privatización.
Sé que gran parte de mis compañeros comparten, en alguna medida, estas preocupaciones. Y es por mí, por ellos y por la rentabilidad del servicio, que ruego encarecidamente a los responsables que tienen en sus manos la oportunidad de arreglar tan lamentable situación tengan a bien considerarla.
R.B.R.

martes, 18 de octubre de 2011

Cuando se gasta más de la cuenta

(LA MEDIA COLUMNA-FRANCISCO AYALA)
UN GRUPO de trabajadores de la sección de mantenimiento del Hospital Universitario Nuestra Señora de la Candelaria, de Santa Cruz de Tenerife, a través de uno de ellos, que hace de portavoz, me envía un texto referente al funcionamiento del centro hospitalario, conocido, desde su fundación, por la Residencia Sanitaria, y fue el primero de los hospitales públicos de Canarias perteneciente a lo que, en principio, el régimen anterior llamó Seguro de Enfermedad y hoy pertenece al llamado Servicio Canario de Salud, en el que se integran todos los centros hospitalarios del Estado en el Archipiélago.
Tengo un especial recuerdo de la popularmente conocida por "Residencia", de la que publiqué, en este periódico, el reportaje de su inauguración, recién terminadas las obras, trabajo que llevé a cabo con mi muy querido compañero, el malogrado y recordado Jorge Perdomo, redactor gráfico de este diario durante varios años.
La Residencia fue el primer gran hospital de Canarias. Ya el régimen del general Franco había puesto en marcha el llamado, al principio, Seguro de Enfermedad y designó como primer establecimiento de la sanidad pública a la legendaria clínica Llabrés, cuyo fundador y director era el doctor Lorenzo Llabrés Delgado, quien, posteriormente, fue médico de la Asociación de la Prensa de Tenerife, de la que entonces era presidente quien firma este comentario. O sea, Lorenzo era el médico de los periodistas, a quien todos queríamos como un miembro más de aquella asociación.
Y, metido en recuerdos, muy gratos en cuanto se refieren a viejos y muy queridos amigos, he dejado atrás mencionar el contenido de la carta de los trabajadores de La Candelaria, quienes dan cuenta de su indignación -dicen- por comprobar que, a pesar de la crisis económica, aquí se multiplican gastos en vez de reducirlos. Se encargan pequeñas reparaciones a empresas privadas, cuando tenemos medios y recursos humanos. Hay noventa profesionales de distintos niveles, oficios y categorías. Hay un subdirector económico, un jefe de sección, otro de servicio, un coordinador de obras, ocho ingenieros técnicos, diez encargados de equipo, diecisiete electricistas, diez mecánicos, diez peones, siete fontaneros, cuatro calefactores, cuatro albañiles, tres pintores, un carpintero y un tapicero. Y sigue una asombrosa relación de despilfarros.
No se dan nombres, que tampoco me ha parecido oportuno exigir, porque no se insulta a nadie, sino se dan datos, que puede comprobar quien esté interesado en ello. Y ahí queda eso para que los responsables asuman lo que deben hacer, disponer y, en su caso, corregir.  El dia.es

jueves, 13 de octubre de 2011

Con la Salud no se Juega

Determinadas circunstancias familiares y personales me han tenido en contacto durante las últimas fechas con las instituciones públicas responsables de la salud de la ciudadanía. Y me ha servido para profundizar en los derechos y los deberes de los usuarios del sistema. Pues bien, si queremos ser críticos, participativos y que no se nos atropelle, debemos conocer nuestros derechos y exigir con firmeza el cumplimiento de los mismos.
Recientemente viví la situación de seis días en urgencias del Hospital Virgen de la Candelaria, con una persona querida a la que se pretendió derivar hacia la medicina concertada y a lo que la familia se negó rotundamente. Durante cuatro días intentamos que nos atendiera la dirección médica del centro: el vuelva usted mañana o el ya lo llamaremos fue la respuesta obtenida. Mientras esto nos ocurría, y se nos pretendía reiteradamente derivar hacia el negocio privado de la salud, en dicho centro hospitalario había 300 camas bloqueadas, no ofertadas a las personas enfermas, para dirigir a la mayoría hacia dicho negocio. Por tanto no era la causa una razón económica, ni tampoco que estuvieran repletos los centros públicos. Era una razón más perversa, de la que hemos sido sufridores.

Desde hace varias décadas, opté por los servicios de la Seguridad Social, por razones ideológicas, porque defiendo como usuario el servicio público de la sanidad; y esta decisión la tomé, habiendo tenido opción a inscribirme en la medicina privada, a través de la Mutualidad de Funcionarios Civiles del Estado, a la que me obligaron a pertenecer.

Sin embargo, en los últimos años he observado y padecido cómo se va produciendo el progresivo e intencionado abandono y deterioro de la sanidad pública, en detrimento de los sectores más desfavorecidos, mientras se prima y se deriva a los pacientes hacia el negocio privado de la salud. Como ejemplos, valgan el cierre de plantas en el Hospital Universitario de Canarias o el bloqueo actual de 300 camas en el complejo hospitalario Virgen de La Candelaria, ambos pertenecientes al Servicio Canario de Salud. Mientras, cualquier intervención quirúrgica, servicio de consulta externa u hospitalización son derivadas por los propios trabajadores públicos, -cumpliendo órdenes del Gobierno Canario- hacia los centros concertados privados, que cada día crecen más con dinero público, haciendo negocio con la salud de las personas, y en muchos de los cuales prestan sus servicios, como pluriempleados, algunos de los mismos que nos derivan. La prueba evidente, y lo digo con conocimiento de causa, está en que cuando te ha recibido el cirujano en su consulta pública para operarte, por ejemplo, de una hernia umbilical no urgente, te deriva a la clínica privada en la que él trabaja en horario de tarde, mientras en los centros públicos están los quirófanos inactivos, las plantas cerradas y las camas bloqueadas. ¡Qué desvergüenza!

La decisión de "enfermo derivable" hacia los centros concertados se toma con una facilidad pasmosa en las urgencias y consultas de los centros públicos. Se nos está obligando, en muchos casos, contra nuestra voluntad a formar parte del negocio privado de la salud cuando hemos elegido o tenemos asignado un servicio público. Ante estas situaciones nos tenemos que plantar y negarnos. Y a ver hasta dónde llega el chantaje y la obligatoriedad.

Nuestras autoridades hacen propaganda continuamente, a bombo y platillo, diciéndonos que se han acortado o eliminado las listas de espera. Y a algunos de ellos incluso los vemos en alguna ocasión usando dichos servicios, eso sí por circuitos preferentes y de privilegio, y con luz y taquígrafos (cámaras de televisión, en este caso), como puro ejercicio propagandístico. Ellos nunca se pasarán seis días en urgencias con un familiar, por negarse al chantaje de ser desviado hacia la medicina concertada. Pues bien, para el común de los ciudadanos, la simple asistencia a un neumólogo puede aplazarse hasta 9 meses, o el inicio de una rehabilitación muscular para reincorporate a tu puesto de trabajo puede tener una previsión de seis meses de espera, en el mejor de los casos. Situaciones como ésta, ni hay personas ni hay país que lo resistan, tanto desde el punto de vista de la salud personal como desde el de la economía y eficiencia colectivas, tan demandadas en estos tiempos de crisis.

Necesariamente, uno tiene que concluir que los gobiernos elegidos por la ciudadanía para gestionar lo público no creen en ello, traicionando a quienes los votaron, ya que o bien colocan al frente de la gestión sanitaria a personas no adecuadas para llevarla adelante con éxito o bien deciden claras medidas de deterioro de lo público y fomento del negocio privado, o incluso la conjunción de ambas hipótesis, que, en definitiva, nos perjudican a los usuarios y sirven para seguir incrementando el desvío, hacia el negocio privado de la salud, de fondos públicos, que debieran estar destinados a servicios públicos esenciales.

Además, resulta inconcebible que, en tiempos de crisis, y desde una concepción meramente economicista, se recorte el gasto público en servicios esenciales para las personas y, de manera especial, para los sectores más desfavorecidos, como ocurre con la sanidad. Hasta la ONU ha puesto estos días el grito en el cielo sobre este asunto.

Tenemos derecho a ser atendidos en un centro público, y mucho más cuando hay plantas cerradas o centenares de camas bloqueadas. Tenemos derecho a ser atendidos con prontitud cuando estamos enfermos y a no estar condenados a acudir a una consulta privada, que hemos de costear, si podemos. Estamos pagando doblemente por un mismo servicio, por el que no se nos da y por el que usamos obligados por las circunstancias. Tenemos derecho a ser atendidos en un centro público y no tenemos obligación alguna de acudir a un centro concertado, si ese es nuestro deseo. No estamos pidiendo favores ni nos están concediendo favor alguno cuando nos atienden debidamente y en un centro público. Es nuestro derecho y su obligación.

Tenemos que hacer valer nuestros derechos frente a los privatizadores y destructores de los servicios públicos. No podemos resignarnos a que las cosas sigan empeorando. Con la salud no se juega. (Manuel Marrero Morales)
Revista Digital San Borondón
 

miércoles, 28 de septiembre de 2011

El SCS suspenderá la actividad de tarde en todos los hospitales

El Servicio Canario de Salud (SCS) informó ayer a los gerentes de los centros hospitalarios de que hasta final de año cesará la actividad quirúrgica del turno de tarde en todos los hospitales del Archipiélago. Otras fuentes consultadas por DIARIO DE AVISOS confirmaron que el cese será de toda la actividad hospitalaria vespertina, incluyendo las consultas. Se trata de una medida dentro de las que se llevarán a cabo con el fin de optimizar los recursos económicos de la Sanidad Pública.
Los sindicatos sanitario Tenerife indicaron que si esta medida se lleva a cabo, “sería cargar contra los trabajadores y contra los usuarios el despilfarro en la gestión de los recursos”, en palabras de Guillermo de Loño, de Comisiones Obreras (CC.OO). Cati Darias, miembro de la sección de Salud de Intersindical Canaria(IC), señaló que la decisión del SCS “aumentará más si cabe las listas de espera que ya se han incrementado en los últimos meses porque se han estado reduciendo paulatinamente las intervenciones quirúrgicas del turno de tarde”. Según fuentes hospitalarias, se trata sólo de una medida de ahorro que, en principio, no afectará a las listas de espera, y como dato esgrimió que la actividad quirúrgica del turno de mañana creció de enero a agosto de 2011 un 10% en relación al mismo periodo del pasado año. En concreto, se realizaron 8.312 intervenciones en2011 y 7.511 y en 2010. Según afirma Darias: “Las listas de espera quirúrgicas ya habían aumentado en los últimos meses porque ya se estaban reduciendo de forma paulatina las operaciones, pero ahora será mucho más patente si cabe”. Además, “esta medida tendrá aparejada una merma de contratación de personal de tarde”, apuntó. Asimismo, la portavoz de IC manifestó que la gerencia se está planteando no volver a abrir la segunda planta de hospitalización central A, que se cerró en el mes de agosto con vistas a volverla a poner en funcionamiento el 3 de octubre. Esta planta corresponde a las especialidades de Endocrinología y Oftalmología. “Aunque no disponemos de información oficial porque desde la gerencia no se han dirigido en ningún momento al comité de empresa ni a los sindicatos, como tenía que haber hecho por legislación el gerente del hospital”, apuntó. El HUC afirma que la planta segunda de hospitalización se abrirá el próximo lunes como estaba previsto. Desde IC subrayan que “durante los meses pasados se han restringido las derivaciones a otros centros privados y en un primer momento, se entendía que la razón era organizar un adecuado uso de los recursos hospitalarios de tercer nivel, pero está claro que esta nueva medida también acabará afectando a las listas de espera”.
Darias comentó que “se está procediendo en la práctica a no sustituir las bajas de los trabajadores y a no contratar determinados servicios que son susceptibles de cobertura en la legislación vigente”. Desde la Federación de Sanidad de CC.OO. del Hospital Universitario de Nuestra Señora de Candelaria (HUNSC), Elvira Felipe también apostilló a que “se está barajando una reducción del 20 % de la masa salarial de todos los trabajadores”. Sería un recorte general que afectaría de forma proporcional al salario de cada trabajador. Esta se sumaría a la que ya hubo del 5% que se rebajó a cada uno de los empleados.
INMA MARTOS | SANTA CRUZ DE TENERIFE (Diariodeavisos.com)

sábado, 17 de septiembre de 2011

La Inspección detecta incumplimientos en salud laboral en La Candelaria

El Instituto Canario de Salud Laboral ha emitido un informe en el que confirma que el Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria (HUNSC) incumple, de forma sistemática, la normativa sobre salud laboral, según ha denunciado el Sindicato de Enfermería (SATSE). Este informe confirma que el personal sanitario está expuesto a riesgos biológicos, explica la organización.
A petición de SATSE, inspectores del Instituto Canario de Salud Laboral, visitaron varios servicios del hospital y constataron que no existen ni protocolos, ni las medidas de prevención adecuadas para el personal sanitario. En este sentido, el informe señala que los responsables del hospital no utilizan criterios de prevención que cuenten con el asesoramiento de los técnicos de salud laboral y que tampoco se permite la participación activa, mediante consulta, a los representantes de los trabajadores.
Para el sindicato, las medidas adoptadas en materia de salud laboral son  escasas y no cumplen los requisitos apropiados. (El dia.es)

jueves, 15 de septiembre de 2011

Paro breve en Urgencias de las Islas para protestar contra el Gobierno

Los 300 médicos que trabajan en el servicio de Urgencias de los cinco hospitales de Canarias harán hoy un parón en su jornada laboral a las 11.00 horas. La protesta se basa en la decisión del Gobierno estatal de incumplir su compromiso de crear la especialidad primaria de Medicina de Urgencias y Emergencias. En el caso de la isla de Tenerife las protestas se realizarán en las puertas de los servicios del Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria (HUNSC) y el Hospital Universitario de Canarias (HUC).
En el borrador de las nuevas especialidades médicas, según indica la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (Semes Canarias), la Administración quiere catalogar esta especialidad como secundaria. La ministra de Sanidad, Política Social e Igualdad, Leyre Pajín anunciaba el 13 de abril en el pleno del Congreso su intención de crear cuatro nuevas especialidades: Enfermedades Infecciosas, Genética, Psiquiatría Infanto-Juvenil y Urgencias y Emergencias. Una de las razones que la responsable del área esgrimió en su momento fue el beneficio para pacientes y profesionales. Pese a sus declaraciones, en el borrador del decreto que aun no se ha publicado en el Boletín Oficial de Estado y que se refiere a la especialidad de Urgencias y Emergencias, se habla finalmente de un título oficial. Según indico Guillermo Burillo, médico de Urgencias y portavoz de Semes Canarias, “este cambio en el parecer del Gobierno estatal responde a la presión de médicos internistas y de familia”, quienes han manifestado que defienden la formación en otras especialidades y como complemento la alta especialización en Urgencias. Esto significa, como además reza en el Real Decreto, que se configura como una especialidad médica con un periodo no inferior a dos años de formación troncal común con otras especialidades, y otro periodo de formación específica en urgencias y emergencias. A la formación de Urgencias se podría acceder según el documento una vez que se posea otra especialidad, con lo cual el periodo total de formación se alargaría más si cabe. Por esto, Semes propone que los futuros médicos de urgencias se formen haciendo prácticas de médicos internos residentes, (MIR) en este servicio.
Para Burillo, el hecho de que existan especialistas en Urgencias no interfiere para nada en la labor del médico de Familia, quien seguirá trabajando de ocho a tres en los centros de salud y explica: “Nuestro trabajo nada tiene que ver con el de ellos”. Además, asegura que hasta el momento, los médicos de Urgencias han tenido “prácticamente que autoformarse en las exigencias propias del servicio y el hecho de que exista una especialidad sería el instrumento idóneo para garantizar la adecuada cualificación de los profesionales y la atención de calidad”. En este sentido, la Federación Científico Médicas Española ha hecho público su desacuerdo y una de las razones que explica es que precisamente, que la petición no responde a una necesidad asistencial científicamente fundamentada.
Por supuesto, ya se han realizado las pertinentes alegaciones al documento, cuyo plazo termina el 25 de este mes. La aprobación del Real Decreto está prevista para finales de septiembre.
Cuando tras quince años con esta reivindicación los médicos de urgencias estaban a punto de conseguirlo, todo se ha torcido. Guillermo Burillo espera que se replantee la situación y se vuelva a la idea original.
NMA MARTOS | SANTA CRUZ DE TENERIFE  (diariodeavisos.com)

domingo, 11 de septiembre de 2011

La Rioja y Canarias son las únicas comunidades sin Unidad de Daño Cerebral Adquirido


Él estaba trabajando cuando empezó a encontrarse mal. «No sé, muy mal», era todo cuanto decía cuando llegó su mujer, avisada por los compañeros de la fábrica. En Urgencias le diagnosticaron infarto cerebral y le ingresaron. No recordaba nada ni a nadie. Le hicieron todo tipo de pruebas para determinar el origen de la lesión, cardiológico, según los médicos, y su alcance: DCA (Daño Cerebral Adquirido). Entonces ella aún no imaginaba las consecuencias, pero intuía que la vida de su marido, con 46 años, la suya y la de sus hijos ya no volvería a ser la misma.
Tres años después, Laura Sequera, una mujer fuerte y optimista, preside ARDACEA (Asociación Riojana de Daño Cerebral Adquirido), el colectivo formado por familiares y afectados de «una realidad sanitaria y social de magnitud creciente y gravedad extraordinaria -según el Defensor del Pueblo- que exige ofrecer una respuesta cada vez más especializada».
El DCA es una lesión de las estructuras cerebrales que se produce de forma repentina como consecuencia de un accidente o una enfermedad. Las causas más frecuentas son los accidentes de tráfico, laborales, deportivos, caídas o agresiones, si bien existen otras muchas, como tumores cerebrales, anoxias cerebrales por infarto de miocardio, enfermedades metabólicas o accidentes cerebrovasculares.
Provoca un cambio repentino del estado de consciencia, cuya gravedad y duración son variables (desde una confusión mínima en tiempo y en contenido hasta un estado de coma profundo persistente en los casos más graves). Siempre se produce una alteración de las funciones cerebrales: perturbaciones en los comportamientos de la vida cotidiana (personal, familiar, académica, social, profesional). Y puede dar lugar a secuelas importantes en el plano neuropsicológico.
«Aunque existen características comunes, cada caso debe ser considerado único», aseguran los médicos. De hecho se pueden presentar muchos tipos de secuelas y en distinto grado, como hemiplejia, afasia, epilepsia, apraxia, disfagia, amnesia transitoria o alguna otra secuela psicológica o física. «Y aísla socialmente porque pierdes la autonomía», lamenta una afectada.
Ahora Laura está totalmente familiarizada con esta compleja información y esta dura realidad. Igual que Teresa Frutos, José María Ciria, Mireya Sacristán y el medio centenar de miembros de ARDACEA. Según sus datos, el número de afectados en La Rioja ronda los cinco mil (en la media nacional), muchos de ellos personas jóvenes. Pero advierten de la tendencia creciente de este tipo de lesiones en una sociedad cada vez más envejecida y ante el incremento de los accidentes cerebrovasculares.
Empezar a andar
Ante esta situación, este grupo de pioneros se ha propuesto darse a conocer mejor para poder ayudar a otros afectados y para concienciar a la sociedad (el próximo lunes celebran una asamblea informativa en el centro cultural La Merced, a las 18 horas, y del 26 al 28 de octubre, unas jornadas con conferencias de especialistas). «A pesar de la magnitud del problema -afirman- se ignora casi todo. Perdura la falsa creencia de que después del coma abres los ojos y regresas como si tal cosa a tu vida anterior al accidente. La realidad es bien distinta: tú y tu familia tenéis que aprender a vivir casi desde cero».
Las reivindicaciones de ARDACEA, que está echando a andar, van desde conseguir un local hasta la necesidad más imperiosa: una unidad de daño cerebral dedicada específicamente a la rehabilitación integral de los afectados, con neurólogo, neuropsicólogo, fisioterapeuta, terapeuta ocupacional y trabajador social. La Rioja y Canarias son las únicas comunidades sin este servicio. Pamplona y Bilbao son destinos habituales de los riojanos con DCA. El CRMF (Centro de Recuperación de Minusválidos Físicos) de Lardero palía en cierta medida esta carencia con una unidad reciente que está tratando a varios jóvenes.
Suele decirse que la voluntad lo puede todo, pero ellos matizan ese falso lema. «La voluntad -indican- es importantísima y necesaria, pero, desafortunadamente, incluso la voluntad más fuerte es incapaz de regenerar un cerebro dañado sin una ingente colaboración experta».
Laura quiere ser optimista y se ha puesto a trabajar en ello. Mientras, su marido ya no es el que fue, pero tampoco el que salió del hospital; ha mejorado. El tiempo para él discurre ahora a otra velocidad. No ha vuelto a trabajar y emplea la mañana en salir a caminar y comprar el pan. Eso es todo por ahora. «Intentamos recuperar la vida -dice Laura con entereza-. No la misma vida de antes, claro... pero nuestra vida a fin de cuentas».
(la Rioja.com)

el HUC asume la realización de citologías sin tener personal especializado

La representante de Intersindical Canaria en el Hospital Nuestra Señora de la Candelaria (HUNSC), Patricia Hernández, denunció ayer el "desmantelamiento injustificado" de la Unidad de Cribado del citado centro hospitalario, después de que el Servicio Canario de Salud (SCS) haya confirmado que a partir del 1 de septiembre toda las pruebas del área norte de Tenerife serán remitidas al Hospital Universitario de Canarias (HUC).
"Actualmente todas las citologías de Tenerife las realiza La Candelaria, puesto que existe una unidad compuesta por cinco técnicos que se formaron en esta materia y que trabajan desde el año 2006. Así, se consiguen realizar 200 citologías al día . Ahora han decidido trasladar la mitad al HUC, pero el personal no se traslada y allí ni hay profesionales cualificados ni se van a contratar".
Ante esta circunstancia, Hernández sospecha que "o se va a tener que externalizar el servicio con el consiguiente coste que ello representaría o supondría un aumento brutal de la lista de espera si, como se ha llegado a plantear, el servicio lo asumen los patólogos que ya existen en el HUC. Si se dedican a este trabajo será porque van a dejar el que están haciendo ahora, ¿no?. De lo contrario no se entiende".
La decisión de dividir la realización de estas pruebas fue decretada por la que fuera consejera de Sanidad Mercedes Roldós dentro del acuerdo de integración del HUC en el SCS.
"No nos oponemos a que el HUC haga estas pruebas, ni mucho menos, pero lo que no puede ser es que se acabe con una unidad de trabajo que hace su trabajo de forma impecable para dar paso a algo que no se sabe cómo va a ser ni cómo va a funcionar, porque los técnicos necesitan al menos un año de formación y no la han tenido", concluyó la dirigente sindicalista antes de recordar que La Candelaria y el Hospital Doctor Negrín son los únicos centros de las Islas con unidades de cribado.
Por su parte, fuentes del HUC ayer confirmaron que el 1 de septiembre el centro comenzará a realizar las pruebas ginecológicas.

La Federación de Salud de UGT denunció ayer en un comunicado de prensa la decisión de la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias de privatizar las pruebas diagnósticas que se realizarán en el nuevo Hospital del Norte, en vez de seguir haciéndose como hasta ahora en el Hospital Nuestra Señora de La Candelaria (HUNSC).
En concreto, el sindicato explica que ante la separación de las áreas de salud norte y sur en Tenerife, tendría que ser el Hospital Universitario de Canarias (HUC) quien se hiciera cargo de estas pruebas, pero al no contar con una Unidad de Cribado, la Consejería, en vez de mantener este tipo de pruebas en La Candelaria, las va a derivar a laboratorios privados.
"La Unidad de Cribado Citológico del HUNSC pone 200 diagnósticos diarios en la calle a un precio de 3,16 euros, mientras que la opción que se va a tomar ahora de privatizar va a costar 7,36 euros", tal y como explicaba ayer el sindicalista Francisco Bautista.
En el comunicado de prensa la central sindical asegura que "todo esto está preparado para disolver una de las cosas que mejor funcionan del Servicio Canario de Salud pues las Unidades de Cribado Citológico ubicadas en La Candelaria y en el Hospital Doctor Negrín se componen de especialistas altamente cualificados e insustituibles" y alertan a las Direcciones Generales del HUNSC y HUC que tras la privatización de servicios en el Hospital Príncipe de Asturias de Madrid se dispararon los errores diagnósticos y que el caso está siendo analizado por los servicios jurídicos del sindicato para determinar las responsabilidades penales por la posibilidad de un desvío de dinero público a la sanidad privada.
G. MAESTRE, S/C de Tenerife

Barreras arquitectónicas en los baños de las habitaciones de La Candelaria

No le deseo a nadie que pase lo que yo he tenido que pasar en La Candelaria. Con estas palabras, la madre de una paciente que permaneció ingresada varios meses en la planta de pediatría del Hospital de Nuestra Señora de La Candelaria (HUNSC) resumía la pesadilla que vivió a la hora de asear a su hija.
"La ingresaron de urgencia y la operaron en la cadera, pero yo nunca pensé que una vez que pasó toda la intervención quirúrgica comenzaría la auténtica pesadilla: bañarla. Mi hija tenía muy poca movilidad y apenas podía moverse, sin embargo, a la entrada de la ducha había un escalón. Cualquier otra persona ni se hubiera enterado, pero para una que prácticamente no puede moverse es terrible, igual que un muro. Por si fuera poco, ese pequeño paso para entrar en la ducha era aún más complicado porque no se entraba directamente en el plato, sino que un pie quedaba en un trozo del mármol y el otro a medio camino del plato y el mármol", detalla esta usuaria que prefiere no revelar su identidad.
Sin embargo, quizás lo más sorprendente no es el citado escalón, sino que una vez en la ducha, las agarraderas quedaban ocultas tras las puertas de la mampara. "¿Alguien considera normal que en un hospital que es donde más necesarias son unas agarraderas en una ducha, éstas queden inutilizadas porque algún lumbrera decidió que la mampara fuera de fuera para dentro? Pero, por si fuera poco, la única alternativa que dan es una banqueta que es para verla, porque no tiene ninguna sujeción. A mi hija le daba miedo sentarse allí bajo el agua y yo la comprendía porque era muy inestable. Ahora lo recuerdo y la ansiedad de aquellos momentos me supera. ¿Es que no hay sensibilidad hacia los niños que están pasando unas circunstancias tan malas y encima les complican todo más?
Pero para esta usuaria la hora del baño no era solo lo que le quitaba el sueño. "Cuando mi hija quería hacer sus necesidades era otra odisea. Alrededor del inodoro no había ninguna agarradera y lo único a lo que podía sujetarse para sentarse poco a poco y no hacerse daño en la cadera era el portarrollo de papel higiénico. ¿Cómo no se ha previsto una cosa así en un hospital si ahora hasta a los centros comerciales los obligan a tener baños especiales para las personas con alguna discapacidad?, se pregunta esta madre, antes de recordar con ironía que "para la dirección del centro no es ningún problema, porque se le da a los enfermos una palangana y un chato y con eso que se apañen".
Pero quizás lo más sorprendente es que esta situación que narra esta madre en la planta de pediatría se repite exactamente igual en el resto de plantas, puesto que todos los baños son iguales a excepción de los que están destinados a personas completamente incapacitadas que son trasladadas a unas habitaciónes especiales y son aseadas en una camilla.
Denuncias sindicales
"Hace más de diez años que los sindicatos estamos alertando de lo mal hechos que están los baños, pero nunca nos han hecho caso. Ya advertimos del escalón de la ducha y de lo absurdas que son unas mamparas que se abren hacia dentro del plato de ducha, pero nuestras quejas han caído siempre en saco roto, y lo peor de todo es como los baños solo tienen una década y aquí nadie se plantea llevar a cabo ningún tipo de reforma", detalla la representante del sindicatos de enfermeros Satse, Ramona Mendoza.
Igualmente, desde Intersindical Canaria inciden en "el disparate" de las barreras arquitectónicas en los baños. "En cualquier otro lugar quizás este tipo de detalles no hubieran importado tanto, pero un hospital complican muchísimo la vida de los pacientes, pero también la de los trabajadores que tienen que hacer funciones más allá de su trabajo para ayudar a los pacientes", explica Patricia Hernández.
En el caso de esta madre que aquí se relata, presentó varias reclamaciones a la dirección del HUNSC detallando el caso de su hija y el trance por el que tenían que pasar las dos tanto a la hora de la ducha como a la de hacer sus necesidades. "Expliqué con todo lujo de detalles las situaciones en las que no solo me encontraba yo, sino otras muchas familias, pero las respuestas fueron absurdas. Primero me dijeron que lamentaban mucho la situación y que harían todo lo posible por mejorarla. Como no sucedió nada insistí y entonces me comunicaron que lo que yo les planteaba era una percepción subjetiva. ¿Acaso es que yo me invento que hay un escalón?", se pregunta antes de reconocer que, sin embargo, lo que más le molestó fue el hecho de que la dirección del centro le respondiera a su queja recordándole que La Candelaria tiene el Sello de Excelencia Europeo por su compromiso con la calidad.
"Si los baños fueran útiles, aunque estuvieran viejos o desfasados yo no me hubiera quejado, pero es que son indignos para cualquier paciente que esté imposibilitado y considero que son más propios de un país africano que de un hospital que presume de tener dicho sello", sentencia la narradora de este caso.
Por su parte, y sobre cada una de estas barreras arquitectónicas, así como la inactividad de los lavachatos que existen en todas los baños de las habitaciones, que según los sindicatos nunca se pusieron en marcha y según varios pacientes están completamente mohosos, la respuesta literal de la dirección del centro fue: "Como no puede ser de otra manera, el HUNSC garantiza y ha garantizado siempre la adecuada higiene de los pacientes hospitalizados".
G. MAESTRE, S/C de Tenerife (El Dia.es)

domingo, 3 de julio de 2011

Sanidad solo contrata a ocho de los 126 médicos que terminaron su formación

Las perspectivas profesionales de los médicos que terminan su formación en las Islas y se incorporan al mercado de trabajo son cada vez peores a juzgar por los últimos datos, puesto que de los 126 profesionales que completaron su formación como Médicos Internos Residentes (MIR) el pasado 31 de mayo, solo ocho han encontrado trabajo en la sanidad pública.
En concreto, 90 MIR terminaron su especialidad en el Hospital Universitario de Canarias (HUC), otros 16 en Medicina Familiar, once en el Hospital Universitario Nuestra Señora de La Candelaria (HUNSC), cinco en el Hospital General de La Palma y otros cuatro especialistas en Psiquiatría durante el último año y solo tres fueron contratados en el HUC una vez que terminaron su formación y otros cinco en La Candelaria.
No obstante, se trata de contratos -en su mayoría-, con una duración máxima de seis meses, algo que podría considerarse "como estable", puesto que el resto de los MIR se ha tenido que conformar, -en el mejor de los casos-, con contratos por horas o días para cubrir bajas puntuales, como es el caso de 15 médicos del HUNSC.
Hay quien incluso se ha ido a trabajar a hospitales de la Península ante la dificultad de encontrar un empleo en el Archipiélago y las facilidades que encuentran fuera, entre otras cosas, por la buena formación que acreditan.
Según explica el vicesecretario del Sindicato Médico (CESM), Levy Cabrera, "formar durante años a cientos de profesionales en las universidades del Archipiélago para que luego se vayan al paro o aprovechen esos conocimientos en hospitales de fuera de esta comunidad autónoma es un despilfarro de dinero que no se entiende, sobre todo ahora que se han introducido recortes notables en la sanidad".
Y es que precisamente la reducción del presupuesto de la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias podría ser la razón de esta caída en picado de las contrataciones, tal y como explica Cabrera. "En otras comunidades autónomas no ha ocurrido esto, o por lo menos no en esta proporción tan enorme, por eso consideramos que es un reflejo directo del recorte de fondos que se llevó a cabo este año por parte del Gobierno canario, puesto que precisamente en esta comunidad autónoma fue donde más se han disminuido los presupuestos este año, eliminando un 11% de las partidas respecto a 2010, frente a la media de un 4% del resto de regiones".
Pero, ¿cómo puede la sanidad pública de las Islas seguir funcionando con cierta normalidad si falta tanto personal como se dice? Desde el CESM mantienen que "la situación no es peor gracias al sobreesfuerzo del resto de los trabajadores, que trabajan cada vez más horas y tienen cada vez más casos a su cargo. Se cubren justo las plazas necesarias para que no haya colapso y el sistema siga funcionando, aunque sea en precario, pero el servicio se va deteriorando poco a poco y eso se nota sobretodo en las islas menores, donde cientos de pacientes tienen que seguir desplazándose a los hospitales de Tenerife o Gran Canaria porque en su isla no hay un determinado especialista".
El problema puede ser incluso más grave en los próximos años, puesto que precisamente se acaba de ampliar el número de plazas en la Facultad de Medicina de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.
"Considero que es un error el aumento de plazas y que no se justifica por ninguna razón, porque cada vez habrá más médicos y menos plazas a cubrir. De hecho este año las plazas han sido solo para un 10% de los MIR, frente al 35% del año pasado y el 60 y 70% de los años anteriores. Estamos gastando mucho dinero para formar a cientos de profesionales a los que después no se les dará la oportunidad de ejercer aquí", subraya el portavoz sindical y miembro del Colegio Oficial de Médicos de la Provincia de Santa Cruz de Tenerife, antes insistir en que "el número de MIR está muy bien planificado y, se supone, que precisamente la cifra de profesionales que se van incorporando año tras año es el indicado para cubrir todas las necesidades que va generando el sistema por las jubilaciones y por el aumento de pacientes, por eso es tan preocupante que se queden sin trabajo más del 90% de los médicos que concluyen su formación".
Cabe recordar que los Médicos Internos Residentes son licenciados en Medicina en facultades españolas, lo que requiere un mínimo de seis años, y que para poder ejercer tienen que acceder a una prueba en la cual se opta a hacer una especialidad.
La mayor parte de las especialidades quirúrgicas son cinco años y las médicas cuatro.
Una vez que se termina ese período de formación se obtiene el título de médico especialista y ya se puede trabajar en el Sistema Nacional de Salud, mientras que para trabajar como médico general en la sanidad privada sólo se requiere ser licenciado en Medicina. Es decir, que tras un mínimo de once años de formación, solo el 6% de los MIR canarios ha encontrado trabajo este año.
(G. MAESTRE, S/C de Tenerife) El dia.es