lunes, 4 de marzo de 2013

Saavedra acusa a Sanidad de falsear las listas de espera

El Diputado del Común detalla que las cifras que le ha remitido el Servicio Canario de Salud no coinciden con las que se han dado a conocer a la opinión pública "No lo puedo entender", asegura.
El Día, S/C de Tenerife
El Diputado del Común, Jerónimo Saavedra, confirmó ayer en el programa "El día por delante", de Radio El Día, que "las listas de espera se han incrementado muchísimo", aunque criticó a la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias al considerar que falsea las cifras que finalmente se dan a conocer a la población.
"Tengo que confesar que hay datos que nos facilita el Gobierno de Canarias, a través de la correspondiente Consejería o el Servicio Canario de Salud, que no coinciden con los que luego ellos mismos hacen públicos, y eso es algo que yo, personalmente, no puedo entender", dijo.
Saavedra lamentó esta situación y explicó que "es algo que sucede también en temas tan sensibles como la Dependencia".
Con estas declaraciones, Jerónimo Saavedra viene a confirmar -desde una institución pública y de carácter autonómico- las denuncias realizadas la semana pasada ante la opinión pública tanto por los sindicatos como por los propios profesionales sanitarios e incluso la Defensora del Paciente y el Partido Popular, que coincidieron en asegurar que las listas estaban maquilladas y falseadas para ocultar la verdadera magnitud del problema.
Y es que las cifras dadas a conocer hace quince días por la Consejería de Sanidad de que a fecha 31 de diciembre de 2012 había cerca de 30.000 pacientes a la espera de ser operados en alguno de los hospitales públicos de las Islas y otros 25.000 pendientes de una consulta médica no le cuadran a ninguno de los agentes que conforman la sanidad canaria, ya que consideran más probable que sean un mínimo de 45.000 las intervenciones quirúrgicas que están pendientes de realizarse.

La lista de espera sanitaria infringe todos los plazos máximos legales

El Colegio de Médicos de Tenerife demuestra que en especialidades en las que la ley fija que el paciente ha de ser atendido antes de 90 o 150 días se registran esperas de hasta 510.
G. Maestre, S/C de Tenerife
El impacto social de las listas de espera publicadas hace dos semanas por la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias sigue estando vigente, puesto que después de saber que se ha incrementado en casi 5.000 personas el número de pacientes pendientes de una operación y que cerca de 24.000 esperan para ser vistos por un especialista, ahora es el propio Colegio de Médicos de Santa Cruz de Tenerife el que pone el acento en el tiempo de espera que, según su presidente, Rodrigo Martín, "demuestra que se están traspasando líneas rojas y que los datos no se pueden dar tan a la ligera, sino servicio por servicio, para que se sepa la realidad y se pueda actuar en consecuencia. El sistema actual no sirve de nada, entre otras cosas, porque está permitiendo que las patologías se agraven sin que haya mejoras claras en la gestión. Ética y moralmente es reprobable".
Y es que la institución colegial ha realizado un profundo trabajo de recopilación de datos que ha venido a cuantificar el tiempo de espera en numerosas especialidades e intervenciones quirúrgicas, una cifra que, hasta la fecha, nunca ha sido publicada por la Consejería.
De ese estudio -en el que los datos han sido aportados directamente por los facultativos-, se desprende que los plazos máximos de espera establecidos en el Servicio Canario de Salud (SCS) por la orden de 26 de diciembre de 2006 se vulneran de forma generalizada y en determinados casos incluso se quintuplican.
Ejemplos de esta situación hay varios, pero quizás entre los más destacados, por el enorme volumen de pacientes que padecen esta patología, se encuentran las operaciones de cataratas.
Mientras que la ley establece un "periodo máximo de acceso garantizado de 90 días", la realidad es que en el Hospital Universitario de Canarias (HUC) no baja de los 200 y en el Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria (HUNSC) es de 240 días.
En lo referente a la colocación de prótesis de cadera -independientemente de que se trate de una sustitución total o parcial o incluso de una revisión- la espera máxima legal es de 90 días, pero en ambos hospitales se infringe ampliamente. Así, en La Candelaria es de 250 días y en el HUC de cien días más, es decir, 350 días, con el agravante de que durante varios meses no se admitieron nuevos casos en la lista de espera hasta que se abriera la agenda en enero de este año.
Las colecistectomía -intervención clínico-quirúrgica que consiste en la extracción de la vesícula biliar, bien a través de laparoscopia o la colecistectomía abierta- es necesaria en pacientes que sufren cálculos biliares, tiene dolor abdominal intenso por un cólico de vesícula, inflamación por infección de vesícula o el bloqueo de los conductos biliares.
Independientemente de cuál sea el caso, la espera máxima debería ser de 90 días, pero en la realidad en La Candelaria es de 360 días, mientras que en el HUC solo se están operando las complicadas y tampoco se admitieron nuevos casos hasta este enero.
Sin embargo, quien se lleva la palma es la especialidad de oftalmología, donde la espera es de 510 días, pese a que todas las intervenciones relacionadas con el ojo deberían hacerse en periodos comprendidos entre los 90 y los 150 días.
Dentro de las especialidades médicas, la espera para ser visto por un especialista en Ginecología en la provincia de Santa Cruz de Tenerife alcanza los 450 días y los 390 en Traumatología, lista que cierra Psiquiatría con 180 días de espera.
Pero en las pruebas diagnósticas complementarias solicitadas a Atención Primaria también hay esperas que pueden calificarse de escandalosas sin faltar a la verdad, como por ejemplo, la ecografía abdominal, con 270 días de espera, o la mamografía diagnóstica o la colonoscopia diagnóstica, con 120 y 100 días respectivamente.
Ir a la privada y pasar la factura no sirve de nada
Supuestamente las personas que llevan esperando más tiempo de los plazos establecidos por ley tienen derecho a acudir a una clínica privada, costearse el tratamiento y luego exigirle a Sanidad el reembolso, pero es eso un supuesto, porque en la realidad se ponen tantas trabas y los plazos son tan inexactos que casi nadie se decide por esta opción. El letrado Raúl Alonso recuerda que los tiempos de espera vienen delimitados por una cuestión técnica en los que se presupone que la patología no sufre ninguna alteración irreversible. "Ante un agravamiento existe una acción de responsabilidad patrimonial contra la administración por el anormal funcionamiento del servicio público", aclara. No obstante, Alonso admite que "el problema es que la administración reconoce ese derecho, pero da todo tipo de largas y hace todo lo posible por incumplir la norma. De todas formas se puede judicializar, pero el problema es que ahora con las tasas y demás es una opción a la que cada vez menos gente puede acogerse y se pone contra las cuerdas al Estado del Bienestar", sentencia este experto.

domingo, 24 de febrero de 2013

Médicos, enfermeros y pacientes acusan a Sanidad de falsear la lista de espera

G. Maestre, Santa Cruz de Tenerife
La publicación de la lista de espera sanitaria ha enfurecido a todos los agentes que conforman la sanidad pública de las Islas, puesto que tanto los sindicatos como la Asociación en Defensa del Paciente e incluso el Colegio Oficial de Médicos de Tenerife (COMTF) consideran "una tomadura de pelo" los datos.
"Las cifras no cuadran y lo peor de todo es que no se reconoce que se están traspasando determinadas líneas rojas que conllevan que pase tanto tiempo hasta la operación que luego el paciente no queda como si se le hubiera intervenido a tiempo", explicaba ayer el presidente del COMTF, Rodrigo Martín, que lamentaba que "con la estadística se pueda hacer cualquier cosa".
De maquillaje a granel también habla Intersindical Canaria (IC), cuya portavoz, Catalina Darias, mantiene que las cifras se han falseado.
"Hay agendas cerradas y centenares de pacientes están en una especie de limbo, porque esperan por una operación pero no están recogidos en ninguna parte. Hemos hecho una estimación y los datos son, como mínimo, un 50% mayor de lo que se ha dicho".
Este dato es compartido por UGT, CCOO y la Asociación en Defensa del Paciente, que incluso apuntan a que podría ser mayor.
"Los datos no se los cree nadie por la sencilla razón de que no se mantiene que haya menos gente esperando cuando el rendimiento de los quirófanos está bajo mínimos, se han quitado camas y se ha prescindido de miles de profesionales", dijo el secretario de la Federación de Servicios Públicos de UGT, Francisco Bautista.
Por su parte, su homólogo en CCOO, José Alonso Rodríguez-Tapia, consideró que "pueden incluso ser más de 45.000 pacientes los que están en lista de espera porque todos los que trabajan o conocen un hospital están boquiabiertos con estos datos. Nadie se los cree" y añadió que "si con los recortes que hay la lista de espera ha bajado, entonces es que durante mucho tiempo se estuvo haciendo el tonto".
Enfermería, representado por su sindicato mayoritario (Satse) no se cree las cifras.
"Hay agendas cerradas y todo tipo de instrumentos que impiden cuantificar de una manera real cuántos pacientes hay actualmente en la lista de espera, aunque es difícil probarlo, y esto es grave, pero más grave es decir que que si bajan sería un milagro. ¿Qué fue de aquello de que con menos iban a hacer más?", dijo su portavoz Leopoldo Cejas-Fuentes.
Por último, la Asociación en Defensa del Paciente manifestó ayer por boca de su presidenta, Carmen Flores, que "las listas son falsas".
"No se contabiliza el tiempo que se tarda en pruebas, diagnósticos, primeras consultas, pero es que además los pocos datos que hay no son transparentes", manifestó.
Preguntada por el motivo por el que Sanidad habría difuminado el aumento de la lista de espera, Flores lo tiene claro: "Para no tener tanto dinero como tendría que hacerlo para arreglarlo de una vez".

La lista de espera quirúrgica crece en 5.000 personas y roza las 30.000

Es la peor cifra de la historia reciente de la sanidad pública canaria El Hospital de La Candelaria es el más saturado con casi 6.500 pacientes que esperan para ser operados.
G. Maestre, S/C de Tenerife
La lista de espera quirúrgica de la sanidad pública canaria registra el peor dato de su historia reciente, según se desprende de los datos publicados ayer por la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, donde se refleja un incremento de cerca de 5.000 pacientes en los últimos 365 días. En concreto, de los 24.861 pacientes que conformaban la lista de espera quirúrgica a fecha 31 de diciembre de 2011 se ha pasado a 29.675 en un año.
Esta tendencia ya quedó patente con el corte evaluativo realizado a fecha 30 de junio de 2012 en donde el incremento ya era de 2.300 personas, llegando a las 27.184 en lista de espera quirúrgica.
Profundizando en los datos, se observa que donde se registra el gran aumento de los casos es en la lista de espera de más de seis meses con un incremento superior a las 4.000 personas en un año (4.484).
Así, el último dato disponible refleja que de las cerca de 30.000 que están a la espera de una operación, 17.480 llevan menos de seis meses esperando y 12.195 más de seis meses.
No obstante, cabe aclarar que las estadísticas que el Servicio Canario de Salud (SCS) publica semestralmente en su página web no precisan cuál es el tiempo medio demora, pero si muestran que no solo crece la lista, sino que cada vez hay más ciudadanos esperando más tiempo con este incremento de casi el doble de pacientes en la lista de espera quirúrgica de más de seis meses.
Por centro hospitalario, el Universitario Nuestra Señora de Candelaria (HUNSC) se coloca como el que peores cifras de lista de espera tiene de todo el Archipiélago con casi 6.500 pacientes (6.494) de los que 4.034 están incluidos en la lista de menos de seis meses.
Esta cifra es notablemente más alta que el resto de los hospitales, porque el segundo con más pacientes en espera por una operación es el Universitario de Canarias (HUC) con 5.777, es decir, 717 menos que en La Candelaria. La suma de ambos coloca a la provincia tinerfeña a la cabeza en el número de pacientes sin operar en los hospitales de tercer nivel con 12.271 pacientes.
En la provincia oriental en el Hospital Doctor Negrín se concentran 5.221 pacientes, a los que hay que sumar los 1.119 del Materno Infantil y los 5.665 del Insular, en total otros 12.005 pacientes.
Respecto a los hospitales de primer nivel (los ubicados en las islas no capitalinas), destacan los 2.301 pacientes del hospital lanzaroteño Doctor José Molina Orosa, cuando justo un año antes eran 1.837, pero sobre todo el espectacular aumento que ha habido en el Hospital General de La Palma, donde en 365 días se ha pasado de tener a 815 pacientes en lista de espera para una operación a 1.339.
En La Gomera y El Hierro las cifras se han mantenido estables.
El Gobierno de Canarias atribuyó ayer el aumento de las listas de espera en la sanidad pública a los recortes a que ha obligado la crisis económica, que en el caso de las islas han tenido mayor incidencia debido al déficit "histórico" de financiación por parte del Estado.
Así, la directora general de Programas Asistenciales del Gobierno canario, Hilda Sánchez, aseguró que el incremento de personas en la lista de espera en la actividad quirúrgica y de las consultas a 31 de diciembre pasado, en comparación con junio, se debe a que los recortes han supuesto una disminución de la actividad con los centros concertados, que se redujo un 12 % el año pasado, así como de los programas especiales que se hacían en los servicios públicos.
Según Sánchez, existe "un déficit histórico" de financiación hacia Canarias que afecta a los servicios esenciales, por lo que, aunque los recortes han afectado a todas las comunidades autónomas, en las islas se nota más.
A ello se unen otros factores, como la demanda creciente de la atención sanitaria debido al envejecimiento de la población y a una mayor expectativa en la calidad de vida.
Para minimizar las consecuencias, el Gobierno ha decidido dar prioridad de atención a aquellas enfermedades en las que la espera tiene más efectos.
Asimismo, insistió en que el aumento de la espera para las consultas no afecta igual a todas las especialidades, pues ha habido ocho de ellas donde ha habido una disminución como en alergología, endocrinología, geriatría, neumología o pediatría, por ejemplo.

Ya son casi 5.000 los canarios que se quedan sin rehabilitación médica

G. Maestre, S/C de Tenerife
La lista de espera por especialidades médicas la conforman ya 23.397 canarios, es decir, 1.656 más que 365 días antes (un 12% más), según se desprende de los datos hechos públicos este miércoles por la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias correspondientes al 31 de diciembre de 2012 y que siguen mostrando una saturación inasumible por las especialidades de Alergología, Cardiología, Dermatología y Rehabilitación confirma así el espejismo de los buenos datos publicados por Sanidad en junio de 2012, donde el número de pacientes en lista de espera bajó hasta un 22% respecto a diciembre de 2011, puesto con la excepción de Endocrinología, Geriatría, Medicina Interna, Pediatría y Reumatología el resto de las 16 especialidades de las que se tienen datos crece la demora.
Rehabilitación sigue siendo la especialidad más saturada, con casi 5.000 pacientes (4.828) a la espera de ser atendidos. Pese a que este servicio siempre está entre las peores con lista de espera, lejos de disminuir en los últimos doce meses no ha hecho sino crecer, sumando 539 pacientes más.
No obstante, el aumento más espectacular se registra en Alergología, donde se han sumado 705 pacientes a la lista de espera, es decir, que hay un aumento del 37,3% en 365 días hasta alcanzar los 2.592 pacientes en espera.
Este dato llama la atención, porque precisamente el descenso registrado en junio de 2012 se localizó en este servicio, donde se pasó de 5.634 personas en espera en diciembre de 2010 a 4.289 doce meses después, y eso que en junio se llegó a las 4.050.
Dermatología es la tercera en número de pacientes que esperan para ser vistos con un total de 3.327, 117 más que un año antes.
En esta especialidad destacan las 947 personas que aguardan a ser atendidas en el Hospital de La Palma, un número que supera incluso a los que se registran en el Hospital de La Candelaria o el Universitario de Canarias donde ni siquiera se llega a los 300 en ninguno de ellos.
La cuarta especialidad médica con más demora es Digestivo, con 1.701 pacientes en lista de espera, de lo que 847 también están incluidos en la demanda del Hospital General de La Palma.
Por hospitales, el Universitario de Canarias (HUC) y el Universitario Nuestra Señora de La Candelaria mantienen a 3.987 y 2.656 pacientes respectivamente sin darles la atención que precisan.
Aunque el centro hospitalario que mayor número de pacientes tiene en lista de espera de todo el Archipiélago es el doctor Negrín de Las Palmas de Gran Canaria con 4.421 personas a la espera de las que 1.885 corresponden al servicio de Rehabilitación.

viernes, 8 de febrero de 2013

La gerente de La Candelaria declara ante la jueza por posible delito de coacciones

BELÉN MOLINA
Mercedes Cueto admite que dio la orden de bloquear el historial de una enferma de cáncer “por seguridad”.-La acusación pide que sea ingresada en prisión como medida cautelar, o que no se acerque de la denunciante.

La gerente del Hospital Universitario Nuestra Señora de La Candelaria, Mercedes Cueto Serrano, admitió ante la jueza de Instrucción número 1 de Santa Cruz de Tenerife, que dio la orden de bloquear el acceso al historial clínico de una paciente enferma de cáncer y sometida a tratamiento, aunque aseguró que lo hizo “por seguridad de la denunciante”.
Cueto declaró este martes como imputada en un posible delito de coacciones y afirmó que dio la orden de restricción el 30 de octubre directamente al subdirector de Información, de forma que ni siquiera los médicos que atienden a la paciente podían acceder a la información.
La acusación particular ha pedido como medidas cautelares que Cueto sea ingresada en prisión, o comparezca ante el juez cada 15 días, o alternativamente, que se mantenga a una distancia mínima de 500 metros de la denunciante. La jueza resolverá en un auto sobre estos términos y si mantiene o no la imputación.
La gerente del Hospital de La Candelaria afirmó que bloquear el acceso al historial médico no fue una medida de presión, en contra de lo que sostiene la denunciante, para que la denunciante se viera forzada a hablar con ella, y persuadirla para que retirara la denuncia que se instruye en el juzgado de Instrucción 2 contra dos celadores del mismo hospital, por acceder a ese historial de forma reiterada y sin permiso, por lo que están imputados por un presunto delito contra la intimidad.
Admitió que si dio la orden de bloquear el acceso al historial fue porque la denunciante había manifestado a su médico de cabecera que se sentía “intranquila” e “insegura”, y “temía que se alterasen sus datos”, por lo que restringió el acceso incluso a los médicos que la atienden.
Solo 10 minutos de acceso
El caso es que un día en que la denunciante acudió a la consulta en Oncología para proseguir su tratamiento, los médicos constataron que no podían acceder a su documentación a través de la intranet del Hospital, lo que obligó a llamar a los informáticos, que confirmaron al jefe del servicio, el doctor Morales, la orden de bloqueo.
El acceso, según la denuncia, solo permaneció activo durante 10 minutos, tras lo que volvió a bloquearse, hasta el punto de que en el departamento de Enfermería tuvieron que contactar con Oncología para saber cuál era la medicación que debía ser preparada.
La paciente sostiene que el bloqueo a su historial fue una coacción para que accediera a una entrevista con la gerente en su despacho, a lo que se negó, pese a que la solicitud le había llegado mediante su médico de cabecera y el jefe de Oncología.
Cueto Serrano, sin embargo, lo niega. A preguntas de la jueza, reiteró que su decisión se debió a que “seguían saliendo en los medios de comunicación noticias sobre la inseguridad a los accesos a las historias clínicas”, pese a reconocer que “cumplen con toda la normativa vigente. Hay un documento de seguridad y hay un responsable de la seguridad de los ficheros”.
En cuanto a por qué solo bloqueó el historial de la denunciante, respondió que “es la única que está intranquila”.

miércoles, 16 de enero de 2013

La gerente del Hospital de La Candelaria, imputada por coacciones

BELÉN MOLINA (http://www.canariasahora.es)
Ha sido denunciada por una paciente oncológica por bloquear el acceso a su historial clínico, tras querellarse contra dos celadores por posible delito contra la intimidad.

La directora y gerente del Hospital Universitario Nuestra Señora de La Candelaria, María Mercedes Cueto Serrano, tendrá que declarar el 29 de enero en el juzgado de instrucción 1 de Santa Cruz de Tenerife, como imputada por un presunto delito de coacciones, tras la denuncia interpuesta en su contra por una mujer que padece un grave cáncer.
Tras querellarse por un posible delito contra la intimidad contra dos celadores del Hospital, imputados por acceder arbitrariamente y de forma reiterada, sin consentimiento expreso, a su historial clínico, Cueto tuvo que declarar como testigo en el juzgado de instrucción 2, en octubre pasado, y reconoció ante la juez que ambos querellados seguían teniendo libre acceso a la información médica, en contra de lo que había afirmado por escrito a la afectada.
El 6 de noviembre pasado, según relata la denunciante en su denuncia, a la que ha tenido acceso este periódico, su médico de cabecera le hace llegar el mensaje de que la gerente quiere hablar con ella, personalmente, a puerta cerrada en su despacho, a lo que la paciente se niega, por tratarse de un asunto judicializado. El mismo mensaje le llegó también a través de otro médico.
Tres días más tarde, la paciente se somete a unas pruebas y cuál es su sorpresa cuando, al acudir a la consulta de su oncóloga para conocer los resultados, ésta le manifiesta que no los conoce porque ha sido bloqueado el acceso a su historial, que se consulta en la intranet del Hospital.
La misma restricción tiene el jefe de Oncología del Hospital de La Candelaria, quien, según la denuncia, confirma a la afectada que “es un caso insólito” y que “en todos los años de su ejercicio profesional jamás había tenido ningún médico de ese centro dificultad alguna para acceder a la documentación clínica”.
Orden de bloqueo
El departamento de informática del Hospital confirmó que se habían dado órdenes de bloquear el historial de la paciente, cuya última analítica y marcadores tumorales eran determinantes para decidir si se le podía suministrar o no un medicamento. Aún así, permitieron el acceso durante diez minutos, tras los cuales, la documentación volvió a quedar bloqueada.
Ese mismo bloqueo lo ratificó un enfermero que debía suministrar el medicamento prescrito, por lo que tuvo que ponerse en contacto con el jefe de Oncología para que le diera instrucciones por teléfono.
Para la denunciante, “es evidente” que esas restricciones, “que han alcanzado a los propios profesionales médicos que me tratan, a los que se ha impedido con eficacia tener acceso a una información que es vital para mi tratamiento, son obra de la gerente del Hospital”.
Y ello, argumenta la denunciante, porque la gerente es quien tiene la potestad para restringir el acceso a las historias clínicas, como declaró ante la juez.
La afectada sostiene que lo sucedido “sólo puede interpretarse en el sentido de una estrategia personal de aquella (Mercedes Cueto), dirigida deliberadamente a presionarme y forzar un encuentro indeseado por mi, imposibilitando materialmente la labor de los profesionales que se ocupan de tratarme”.
La denuncia por coacciones ha dado lugar a unas diligencias previas, en las que se enmarca la citación para que la directora gerente del Hospital de La Candelaria como imputada, tras lo que se decidirá si se sobresee la causa, o por el contrario se mantiene.

martes, 18 de diciembre de 2012

Los médicos canarios se quedan sin internet sin previo aviso

G. Maestre, S/C de Tenerife
Los médicos canarios han presentado una queja en la Gerencia de Atención Primaria y en las Gerencias de los Hospitales Universitario de Canarias y Nuestra Señora de Candelaria ante el bloqueo en el acceso a la red que sufren, puesto que desde hace tres semanas, y sin previo aviso, no tienen internet, lo que ha creado mucha confusión, puesto que es un recurso que utilizan a diario para mantener contacto con otros colegas y para conocer diagnósticos y casos clínicos.
El responsable de esta medida es la Dirección de Nuevas Tecnologías del Gobierno de Canarias, que, a través de un mensaje de intranet, explicó a los trabajadores del Servicio Canario de Salud que es una medida "contra el mal uso de la red", ofreciendo como opción para recuperar la conexión llamar a un teléfono 912 en el que abrir una cuenta de correo electrónico del Gobierno de Canarias con la que se puede volver a tener internet sin restricciones.
"Llevo llamando a ese número desde el primer día sin internet y nada. O comunica todo el tiempo o no lo cogen, da igual a la hora que llame", explica un médico de Atención Primaria del norte de Tenerife que asegura que esta circunstancia está dificultando mucho su trabajo.
"Acceder a la red es algo básico para nosotros porque consultamos artículos, diagnósticos, características de los medicamentos, incluso lo utilizamos como traductor cuando llega un paciente extranjero. Es lógico que si el Gobierno piensa que los profesionales se entretienen viendo determinadas páginas tomen medidas, pero lo que no vale es que al personal médico no se le avise de nada", detalla este especialista que cuenta que, "antes de cortar por el acceso ya no nos permitían entrar a páginas como la de EL DÍA; se ve que mantenernos informados de lo que está pasando se considera también un mal uso de internet".
Por su parte, el portavoz del Cesm, Levy Cabrera, confirmó ayer que el Sindicato Médico está recibiendo quejas de médicos de todas las Islas y que ha presentado una reclamación, puesto que "internet hace la prescripción más eficiente y resuelve dudas en 30 segundos que de otra manera ralentizan mucho cualquier consulta, además de que es una guía clínica muy útil".
"Si hay mal uso, que se solucione, pero que no se impida el uso científico que se le da", sentencia.

miércoles, 5 de diciembre de 2012

El Gobierno cambia la ley para permitir el copago de los fármacos hospitalarios

El decreto aprobado el viernes por el Consejo de Ministros para modificar las pensiones también cambió la Ley del Medicamento y fija que las medicinas que se administran en las farmacias de los hospitales se equiparen a las que se prescriben con receta médica, por lo que pueden estar sujetas al mismo copago.
EUROPA PRESS, Madrid
El Real Decreto-Ley aprobado el pasado viernes por el Consejo de Ministros para modificar las pensiones también ha introducido un cambio en la Ley del Medicamento por el que se establece que los medicamentos que se administran en los hospitales mediante orden de dispensación hospitalaria se equiparan a los que se administran a través de receta médica y, por tanto, podrían estar sujetos al copago farmacéutico.
El pasado sábado, 1 de diciembre, el Boletín Oficial del Estado (BOE) publicó el Real Decreto-ley 28/2012, de 30 de noviembre, de medidas de consolidación y garantía del sistema de la Seguridad Social, que introducía una modificación del artículo 94 de la Ley de garantías y uso racional de los medicamentos y productos sanitarios, relativo a las aportaciones de los usuarios.
En el primer punto de dicho artículo se amplía el concepto de la prestación farmacéutica ambulatoria para incluir en él, además de a los medicamentos dispensados mediante receta médica, a los que "se dispensan al paciente mediante orden de dispensación hospitalaria a través de oficinas o servicios de farmacia". En concreto, las órdenes de dispensación hospitalaria son el documento que se utiliza para prescribir a pacientes no ingresados "medicamentos que exijan una particular vigilancia, supervisión y control, que deban ser dispensados por los servicios de farmacia hospitalaria a dichos pacientes". Al ampliar el concepto de prestación farmacéutica ambulatoria se estaría ampliando el abanico de medicamentos "sujetos a aportación del usuario", el llamado copago farmacéutico.
"La prestación farmacéutica ambulatoria estará sujeta a aportación del usuario", reza el articulado tras su última modificación, para luego detallar los porcentajes de copago según la renta estipulados tras la reforma sanitaria impulsada por Sanidad.
Fuentes del departamento que dirige Ana Mato consultadas por Europa Press aseguraron ayer que esta modificación "no cambia nada" el sistema de copago que entró en vigor el pasado mes de junio, y que los medicamentos que son de uso hospitalario "están exentos de pago", al tiempo que aclararon que el objetivo de la misma era "precisar la equivalencia" existente entre la dispensación mediante receta médica y la dispensación mediante orden de dispensación hospitalaria ante las "desigualdades" que, según dicen, estaba provocando la existencia de una diferente nomenclatura para el mismo acto de dispensación, "unido al proceso acelerado de cierre de la implantación de la receta electrónica en el Sistema Nacional de Salud (SNS)".
No obstante, desde el Partido Socialista su portavoz de Sanidad en el grupo parlamentario socialista, José Martínez Olmos, preguntará al Gobierno sobre si "se aplicará el copago a los pacientes que reciben medicamentos dispensados de manera ambulatoria en los hospitales" o "cuál será la cuantía de copago a aplicar a los pacientes que reciben medicamentos dispensados de manera ambulatoria en los hospitales".
José Martínez Olmos también se cuestionó sobre "cuál es el listado de medicamentos dispensados de manera ambulatoria en los hospitales a los que esta modificación legislativa puede suponer aplicación de copago" y "cuánto tendrán que pagar los pacientes que reciben medicamentos para el tratamiento de enfermedades como Hepatitis C o VIH/SIDA, dispensados de manera ambulatoria en los hospitales".

martes, 4 de diciembre de 2012

Más de 1.200 enfermeros esperan desde 2007 para optar a ser fijos

JOSÉ LUIS CÁMARA | Santa Cruz de Tenerife
Aunque la Consejería de Sanidad insiste en su apuesta por dar estabilidad a la plantilla del Servicio Canario de la Salud (SCS), la realidad es bien distinta. De hecho, según denuncia el Sindicato de Enfermería (Satse) en la provincia de Santa Cruz de Tenerife, más de 1.200 profesionales esperan desde 2007 la convocatoria de una oferta pública de empleo (OPE) que les permita optar a una plaza fija.
El problema, según expone el secretario autonómico de Satse, Leopoldo Cejas-Fuentes, es que la Dirección General de Recursos Humanos aún no ha resuelto el concurso de traslados de enfermería -la última fecha prevista es enero-, que afectan a cerca de 750 profesionales con plaza fija en el Archipiélago. Dichos concursos, relativos a los puntos de Urgencias y de Atención Primaria, se publicaron en febrero de 2009 y fueran impugnados, entre otros, por el Colegio Oficial de Enfermería. Éste alegó que en ambos había numerosas “irregularidades”, la mayor parte de ellas relacionadas con los tiempos de servicio prestados por algunos trabajadores. A partir de ahí, y tras varias rectificaciones, el caso llegó hasta el Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC), que aún no ha dictado sentencia sobre uno de ellos, el relativo a las Urgencias en centros de Atención Primaria. Éste va unido irremediablemente al de Primaria, ya que la mayor parte de los profesionales que participaban en el proceso optaron a ambos. Según explican en Satse, el SCS ya ha anunciado que admitirá la sentencia y, con ella en la mano, procederá a “desbloquear” el concurso, que a su vez también tiene paralizada la Oferta de Empleo Público aprobada en 2007, donde se ofertaban 1.229 plazas para la categoría de ATS/DUE.
El litigio judicial, más allá de lo que supone para los enfermeros que tienen plaza fija en el SCS, también condiciona el futuro profesional de un centenar de interinos, que tendrían que ceder sus plazas a los propietarios de las mismas. Además, de los controvertidos concursos depende la estructura definitiva de la propia OPE, cuyos temarios fueron publicados hace dos años.
Los problemas, no obstante, pueden no quedarse ahí, ya que la reducción presupuestaria también amenaza con dejar en suspenso un año más la Oferta Pública de Empleo, que en su día fue diseñada por la Consejería para dar estabilidad a cerca de 2.000 profesionales de la Enfermería que ejercen en el Archipiélago. Al respecto, desde Satse confían en que no haya problemas de última hora, “porque se supone que son unos fondos que se han ido prorrogando desde 2007 hasta el presente ejercicio”. Sin embargo, desde que el 8 de noviembre de 2010 se publicase en el Boletín Oficial de Canarias la sentencia que permitía continuar con la baremación, las cosas apenas han cambiado, y ni el concurso ni las oposiciones han podido salir adelante. Mientras, en los hospitales y centros de salud de las Islas cada vez hay menos enfermeros, y los que están realizan su trabajo en condiciones cada vez más precarias.